lunes, 12 de mayo de 2008

SCHNEEBALLEN (bola de nieve)

Es un dulce típico de la ciudad de Rothenburg, en la comarca de Baviera (Alemania). Tal como lo dice su nombre, es una "bola" creada con tiras de pasta pegadas unas con otras y luego freídas en aceite. Las schneeballen son de contextura frágil y se sirven solas, expolvoreada con azúcar impalpable o cubiertas con chocolate y fruta seca. Saben a galletita dulce y son muy sabrozas. Compradas en una panadería, cuestan entre € 1,20 á € 1,45.

Paseando por las calles, encontramos muchas pastelerías en las que hacen schneeballen (bolas de nieve). Es un dulce típico de Navidad en esta ciudad donde parece que es Navidad todo el año.

domingo, 11 de mayo de 2008

MUNICH

La ciudad es atravesada por el río Isar al sur de Alemania. Este río transcurre por la ciudad durante un total de 13,7 Km., entrando por el sudoeste y abandonándola por el nordeste. En él se hallan varias islas, como la Museumsinsel (Isla del Museo), llamada así porque en ella se encuentran el Deutsches Museum (imperdible museo de la Historia de la Ciencia y la Técnica Alemana), o la cercana Praterinsel.

Alrededor de la ciudad existen numerosos lagos, de los cuales se pueden destacar: el Ammersee, el Wörthsee y el Starnberger See.

En este último lago tiene su origen el río Würm, que juntamente con el Hachinger Bach y los diversos canales del río Isar bañan la ciudad. Pero aún así, la mayoría de las derivaciones del río Isar que pasaban por el centro fueron canalizadas o incluso desecadas a causa de las obras del metro y el ferrocarril.

Munich es un moderno centro económico. BMW (Bayerische Motoren Werke) y Siemens AG tienen aquí su sede principal. El gobierno local fomenta el desarrollo de la industria de alta tecnología y proyectos de investigación en los ámbitos de la biología, las tecnologías de la información, aeroespacio y automotriz.

La ciudad y sus alrededores constituyen una de las regiones con mayor concentración de riqueza en el mundo.

Uno de los elementos importantes de la economía local y regional lo conforman los Biergärten, donde los habitantes locales y regionales acuden y conviven, especialmente durante la primavera y el verano.

Lugares de interés: La zona centro de Munich se puede cruzar desde la Estación Central de Ferrocarriles (Hauptbahnhof) en dirección Este, pasando por Karlsplatz y Karlstor (Puerta de Carlos) que entre 1.319 y 1.791 sirvió de puerta de entrada a la ciudad amurallada. Luego se continua por la zona peatonal y comercial hasta Marienplatz. Marienplatz es la plaza central de Munich y el lugar donde se emplaza el municipio de estilo neogótico (Rathaus). A pocos pasos se encuentra Frauenkirche, uno de los íconos de la ciudad, con sus dos torres de 99 metros de altura. Un par de cuadras al Sur está el mercado de alimentos Viktualienmarkt, pleno de exquisiteces.

jueves, 8 de mayo de 2008

PUERTA DE BRANDEBURGO - Berlín -

La Puerta de Brandemburgo (en Pariser Platz) fue construida en 1794 por Carl Gotthard Langhans, marcando la frontera de las dos ciudades durante los años de la guerra fría (se llega con el S-Bahn S1-S2 estación Unter den Linden) en el distrito Mitte.

Este símbolo de la ciudad, de la división alemana y de la reunificación es el edificio más conocido de Berlín. La puerta de arenisca se construyó entre 1788 y 1791, y en 1794 fue coronada con su estatua de la diosa de la victoria.

Durante los años en los que hubo dos Alemanias, estuvo situada en tierra de nadie, justo detrás del muro, por lo que después se convirtió en el más imperecedero símbolo de la reunificación de Berlín. Tras la caída del Muro, la Puerta de Brandenburgo se volvió a abrir en diciembre de 1989.

Pasee desde allí hacia el Este por la legendaria avenida “Unter den Linden”; verá la Casa de la Ópera, la Catedral de San Hedwig, la Catedral de Berlín (Berliner Dom) y la Staastoper, entre otros muchos famosos edificios. En ningún caso se puede perder el ayuntamiento rojo, o Rotes Rathaus, y la Alexanderplatz. Con sus enormes torres de pisos, era y sigue siendo el centro urbano de Berlín Oriental. Desde allí puede llegar andando hasta el Checkpoint Charlie, que entre 1961 y 1990 fue el único punto por el que podían cruzar la frontera aliados y extranjeros.

A su lado, el Lusgarten Park alberga un monumento en homenaje al comunismo, así como el recinto del Schlossplatz ocupado sucesivamente por el Palacio de la República (demolido en 1950 y del que únicamentese mantiene el Arco del Triunfo incorporado al edificio del Consejo Estatal o Staatratsgebäide) y por el Parlamento de la RDA que fue cerrado en 1990.

viernes, 2 de mayo de 2008

BMW Welt - Munich -



Cómo llegar: En metro (U-Bahn) líneas U4/5 hasta Odeonpsplatz, luego línea U3 hasta el final de trayecto, Olympiazentrum; desde el centro línea U3 hasta el final de trayecto, Olympiazentrum. Abierto de 9 a 19 (cafetería de 11 a 24).

El rico patrimonio arquitectónico que los fabricantes alemanes de automóviles poseen en su propio país se amplía hoy con una nueva joya: el BMW Welt de Munich, concebido por Wolf D. Prix del gabinete vienés Coop Himmelbau. Tan alto como el Panteón de Roma y con una cubierta tan extensa como la plaza de San Marco de Venecia, este vanguardista edificio suscita todos los superlativos.

Su entrada –compuesta por dos conos gigantes colocados punta contra punta–, su reflectante fachada de vidrio y acero y su ondulante tejado tienen un valor programático. Se trata como nos explica el profesor Wolf D. Prix de "construir" la velocidad, de "dar un cuerpo al viento", de capturar el azul del cielo y sus nubes. Velocidad, dinamismo, elegancia: valores que BMW intenta imprimir a sus creaciones.

El otro referente del arquitecto no es otro que la Acrópolis de Atenas. Como dicho monumento señero en la historia de la humanidad, el BMW Welt se concibe como un templo, un icono y un ágora, una plaza cubierta destinada no sólo a la venta de automóviles sino también al intercambio de ideas.

Este edificio público abierto a todos es más que un "envoltorio vacío" para la entrega de autos: su interior alberga además un centro de información, un teatro, un auditorio, un jardín infantil, un restaurante y un bar. Su precio se ha mantenido hasta ahora en secreto, pero podría rondar los 250 millones de euros. De esta manera, el BMW Welt es, hasta la fecha, la última locura arquitectónica de los fabricantes de automóviles alemanes. El Autostadt de Volkswagen en Wolfsburg fue la primera. Cabe citar igualmente el museo Mercedes de Stuttgart, las oficinas de la fábrica BMW de Leipzig –firmadas por Zaha Hadid– y, en breve, el museo Porsche de Stuttgart. Estos lujosos edificios dan fe de la encarnizada lucha que mantienen los fabricantes alemanes en el ámbito de la imagen.

Con la fábrica matriz, la sede (el famoso cuatro cilindros) y antes de la reapertura en 2008 del museo BMW (200.000 visitantes/año), el BMW Welt viene a sumarse a un impresionante patrimonio económico y turístico. El BMW Welt, a 10 minutos del centro de la ciudad, va a contribuir a dar nueva vida a las instalaciones olímpicas, situadas justo en frente.

BREMEN

Situada en el centro neurálgico del Noroeste alemán, Bremen, la ciudad de los célebres músicos que de ella toman su nombre, se nos presenta con sus múltiples caras. Una urbe con todas sus facetas, en la que historia, tradición, alta tecnología, ciencias y astronáutica convergen ofreciendo una nueva imagen global de trazo completamente innovador. Redescubrir Bremen bien merece la pena; no en vano, el interés por la ciudad hanseática con 1.200 años de historia viene experimentando un nuevo auge: desde la Weserpromenade Schlachte, el paseo a orillas del río, hasta el hechizo de la astronáutica con el Módulo Columbus de la Estación Espacial Internacional ISS, se pasa por proyectos únicos tales como el Universum Science Center Bremen.

sábado, 19 de abril de 2008

ROTHENBURG - Baviera -


Rothenburg, en Alemania, parece salida de un cuento. En la región de Baviera, Rothenburg ob der Tauber, su nombre completo, es "castillo rojo sobre el río Tauber" (según una posible traducción), se diferencia por sus murallas, sus torres y sus puertas de entrada. Así era en la Edad Media y así puede vérsela hoy.

La mejor forma de pasear por la ciudad es a pie (con un día completo alcanza). Para empezar, un buen comienzo es por Marktplatz, la plaza del Mercado (imagen de abajo a la derecha), donde se encuentran dos atracciones imperdibles.
La primera de ellas es el Ayuntamiento (izquierda), un edificio gótico en el que se destaca su torre del año 1250. Su estilo se vio enriquecido cuando tres siglos más tarde se levantó en el frente una magnífica construcción renacentista. El segundo atractivo de la plaza es la Taberna de los Concejales (a la derecha). Desde 1910, este edificio exhibe a los costados de su gran reloj dos ventanas que se abren para representar con muñecos una legendaria historia ocurrida en 1631. Durante la Guerra de los 30 años, el alcalde de Rothenburg salvó al pueblo de ser quemado por las tropas enemigas al cumplir con una consigna un tanto especial: beber tres litros y medio de vino de un solo trago. Aquella escena quedó inmortalizada en el frente de la Taberna, donde ahora funciona la oficina de Turismo.

A pocos metros de allí se encuentra Plönlein (imagen de abajo a la izquierda). Una pequeña plaza medieval que es el icono de Rothenburg y el escenario preferido de los visitantes para tomar fotos, o sea, nosotros. Desde aquí se obtiene una vista perfecta de las dos calles que confluyen en Plönlein dándole a la plaza su forma triangular.

La iglesia más importante es Saint Jakobkirche, perteneciente al protestantismo luterano (en la imagen superior, se ve a la izquierda). Su construcción comenzó a principios del siglo XIV y desde entonces fue remodelada en varias ocasiones, especialmente luego del intenso bombardeo de 1945 durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, en verano, se celebran conciertos de órgano.

Otro lugar para visitar es el Museo del Crimen. Aquí se refleja la evolución de 1000 años del derecho europeo y los elementos utilizados para castigar a quienes desafiaban las leyes medievales.

Rothenburg tiene estrechas calles empedradas, hermosas casas, fuentes, torres y murallas que crean esa atmósfera de ciudad medieval. La visitan unos 2,5 millones de turistas cada año, principalmente japoneses y americanos, y es el único lugar del mundo donde es Navidad todo el año. Hay muchas tiendas donde comprar todo tipo de adornos y dulces para pasar una buena Navidad, sea cual sea la época del año en la que nos encontremos.

Hay que ver las murallas de la ciudad del siglo XIII que se conservan intactas, incluidas las torres defensivas que se pueden recorrer en su totalidad. Varias iglesias y museos, y el Ayuntamiento con una torre blanca de 60 metros de altura del siglo XIV, a la que me subí para disfrutar la vista sobre la población y sus casas típicas, entre las que es muy agradable y tranquilo pasear... Imperdibles las facturas de Brot & Beít.

TRENES INTERCITYEXPRESS

Tren InterCityExpress (nuestra experiencia en Alemania) Los trenes son muy silenciosos, se viaja muy cómodo, con mucho espacio. La primera clase presenta asientos reclinables individuales y dobles junto a gabinetes para cuatro o seis personas (2x2 ó 3x3) con una mesita plegable. Hay para todos los gustos. Cada pasajero tiene disponible una TV y canales de música (similar a los aviones). Una camarera te recibe con bombones y, si querés, podés consumir té, café o sándwiches a un costo razonable tanto en el coche-comedor (impecable y paquetísimo) o, si no te querés mover, la camarera te lo trae al asiento.

Temperatura ambiente, agradable. Estabilidad, increíble. Puntualidad... EXCELENTE!!!. Costo en primera... carísimo pero, con el EURAILPASS se abarata mucho; para tener una idea, los cuatro pasajes que sacamos costaron 200 euros en total (50 euros por viaje en primera con EUPass), mientras que si hubiésemos comprado cada pasaje en forma individual y de igual categoría, el costo hubiera ascendido a 518 euros. Los trayectos duraron 6, 5, 3 y 3 horas cada uno (17 hs. en total).

En segunda, los asientos son muy cómodos, todos dobles y se viaja muy bien. Es una alternativa muy aceptable.

La expresión InterCityExpress, normalmente abreviada como ICE, designa a los trenes de alta velocidad de los ferrocarriles de Alemania. Estos trenes fueron desarrollados a partir del año 1985 por Siemens AG. La primera generación, conocida como "ICE 1", alcanza una velocidad máxima de 280 km/h. Posteriormente (1997) se desarrolló una variante del primer tren, denominada "ICE 2", divisibles en dos mitades iguales, para aquellos trayectos en los que interesa disponer a partir de una determinada ciudad trenes con menor capacidad que se dirigen a dos destinos diferentes. Desde 2000 están circulando los "ICE 3", la versión más moderna y más rápida de estos trenes, que alcanza una velocidad de 330 km/h.

También permite que los compartimentos de los pasajeros lleguen hasta el lugar donde se encuentra el maquinista, ofreciendo la visión hacia la vía a través del cristal que separa los pasajeros del puesto de conducción, (en estos viajamos nosotros). Los ferrocarriles alemanes utilizan actualmente 37 trenes de este tipo que son fabricadas por el consorcio Siemens AG y Bombardier Transportation.